Todo el mundo tiene unos objetivos generales, pero el ruido del día a día puede hacer que pierdas el foco en esos objetivos. Los OKR ayudan a tener en mente estos objetivos para poder cumplirlos.

La metodología OKR la explica John Doerr en su libro Mide lo que Importa, libro que recomendamos leer a todo el mundo.

En nuestro post de hoy, haremos un resumen de los puntos más importantes de los que habla Doerr. Resumir el libro en solo un artículo es bastante complicado con lo que hemos dejado algunos puntos relevantes fuera. 

Es por eso que recomendamos la lectura del libro entero para profundizar sobre la metodología y ver ejemplos de compañías como Google, que llevan tiempo implementándola.

Así que sin más dilación, ¡vamos allá!

¿Qué es un OKR?

El término OKR viene del inglés y se compone de dos partes. La primera, O de Objective y, la segunda, KR de Key Result (en castellano: objetivos y resultados clave). La metodología OKR sirve para plantear objetivos y llevarlos a cabo de una forma más eficiente.

Para resumirlo de manera sencilla, los objetivos son el “qué” o a dónde queremos apuntar y llegar; y los resultados clave son el “cómo” vamos a lograr estos objetivos.

Los OKR son como un mapa, el objetivo es el destino y los resultados clave son las direcciones que debes tomar para llegar a tu destino.

¿Cómo funciona?

Básicamente, consiste en tener un objetivo grande y desmenuzarlo en pequeños objetivos, que son los resultados clave. Esto permite que un objetivo que al principio podía parecer abrumador se segmente para dar una mayor claridad y foco sobre el objetivo central.

Sin embargo, hay dos puntos muy importantes a considerar sobre los OKR: 

  • El primero es que deben estar en nuestro control para cumplir. No puedes poner unos objetivos que aunque tu hagas todo lo posible para conseguirlos, existan factores externos que impidan lograrlos. 
  • El segundo es que tienen que ser medibles. La medición de estos OKR es lo que nos va a permitir ver nuestro desarrollo y si los objetivos se están cumpliendo. También, deben tener una fecha límite para poder progresar continuamente.

Además, hay una serie de premisas a tener en mente para plantear estos OKR:

Reglas de los OKR

Si has tardado 5 minutos en definir los OKR, es muy probable que el 97% de ellos no sirvan para nada. Hay que pensar durante unos días o semanas, hacer un brainstorming general, darle vueltas a la cabeza; todo ello para sacar el máximo provecho a esta metodología.

Tienen que ser simples y concisos. Una frase que la puedan entender todos los integrantes de la empresa y que todo el mundo sepa cual es el objetivo principal y cuales son los resultados clave de cada uno. 

Tienen que ser objetivos ambiciosos. El libro expone que si tratas de mejorar el 10% de lo que vienes haciendo estás haciendo lo mismo que el resto de la gente. Por lo que afirma que hay que buscar objetivos que aporten un x10 a tu situación actual. Por el contrario, otra de las cosas que se comenta en el libro es que si consigues el 100% de tus objetivos o KR significa que lo estás haciendo mal. No estás siendo lo suficientemente ambicioso por lo que no es el progreso adecuado tampoco.

Hay que tener en mente siempre esta reflexión al pensar en objetivos ambiciosos: “Apunta a la luna. Si fallas, puedes darle a una estrella.

okr aim for the moon. if you miss, you may hit a star
W. Clement Stone Quote

Y por último, es importante recordar que estamos buscando resultados, a dónde queremos llegar. No es una lista de cosas para hacer.

¿Cómo lo llevo a cabo?

El autor recomienda definir OKR anuales, trimestrales y mensuales. Aquí dependerá de la situación personal de cada uno o de la empresa, pero el funcionamiento sigue siendo exactamente el mismo.

Entonces, normalmente se necesitan 3 objetivos generales, aunque pueden ser menos, y entre 4 y 5 resultados clave.

La empresa tiene unos objetivos con unos resultados clave determinados. Entonces, se trata de que cada integrante del equipo piense en unos objetivos y unos resultados clave que incidan directamente en los resultados clave de la empresa. 

Además, dependiendo de los OKR que se hayan definido, ya sea anual, trimestral o mensual, pues cada X tiempo se reúne el equipo para actualizar los resultados clave de todos y ver la situación de la empresa.

Un Ejemplo de OKR

Un ejemplo de alguien en el departamento de Marketing de una empresa podría ser:

Objetivo: Cuando escuches (idea), piensas (marca)

KR1: Crecer los suscriptores del blog a 5.000

KR2: Que la marca sea publicada en 5 páginas web, blogs, o redes sociales de otras marcas.

KR3: Aumenta los seguidores en las redes sociales un 50%

Los resultados clave son simples y concisos, fácilmente medibles, y como es un ejemplo y los números son ficticios diremos que también son ambiciosos 😉

Conclusiones

Como podéis comprobar, el sistema OKR ayuda a tener estructura y enfoque sobre los objetivos generales marcados. Además, hay un seguimiento para ver los avances de cada uno lo que supone una mayor medición.

Aparte, da visibilidad de lo que cada integrante está haciendo y es un gran motivador porque sabemos que todos los objetivos están intercalados con los otros, por lo que nadie quiere ser un estorbo para los demás.

Hasta aquí nuestro post de hoy! Esperamos que os haya inspirado para empezar a usar la metodología OKR. 

Muchas gracias como siempre por leernos! 

Nos vemos en el siguiente post 🙂

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